Surrealismo o la realidad de los sueños.

por el 08/10/16 at 10:24 am

El Surrealismo o la realidad de los sueños.

Por Fernando Casanova y Llaca

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Luís Buñuel. Escena de “Un perro andalús”

 

Fernández Granell.

Fernández Granell. Autorretrato

 

 

 

 

 

 

 

Alberto Durero escribió “…Guárdense mucho los autores de hacer algo imposible, de desfigurar la naturaleza; salvo que su tarea fuera realizar una imagen onírica, en ésta pueden mezclar todas las cosas…”

El surrealismo no es una técnica, ni una escuela; es una forma de ver y entender la realidad, o cómo entender la realidad del sueño hecho realidad. Los surrealistas han estado obsesionado por el sueño desde siempre; porque ha habido surrealistas desde antes del surrealismo. El proceso creador surrealista parte del automatismo psíquico puro para intentar expresar, verbal, visualmente, o de cualquier otro modo, el funcionamiento de la realidad, y para ello se ha ayudado de elementos tan variados como la interpretación de los sueños, del actuar automático sin proceso racional, de los estados alterados de la mente. Hay un trabajo de Goya, su Capricho No. 43 “El sueño de la razón produce monstruos”, que nos habla de cómo la razón contenida, en los límites del sueño, libera los monstruos de lo que llamamos subconsciente. Premonitoria composición que traduce, para mi, perfectamente la idea del surrealismo. El sueño es básicamente una experiencia visual; son imágenes las que nos aterran o dan placer en un sueño.

Goya. El sueño de la razón produce monstruos. Estampa, 1797.

Goya. El sueño de la razón produce monstruos. Estampa, 1797.

André Breton, en 1924, presentó el primer manifiesto del surrealismo, donde se bosquejaba el intento de los surrealistas de salir de los rígidos esquemas de la razón y de la observación “realista” de los hechos. Buscaba significados ulteriores y vínculos con las profundidades del ser pensante. Apoyándose en los descubrimientos freudianos, sobre todo en el libro sobre “La interpretación de los sueños¨ y en los trabajos de Alfred Henry Jarry.

Fernando Casanova. El exprimidor de ojos, acuarela y gouache sobre papel.

Fernando Casanova. El exprimidor de ojos, acuarela y gouache sobre papel.

Pero lo del sueño va más allá, Zeus castigó a Morfeo por haber revelado a los mortales ciertos secretos de los dioses. Algo nos dirán los sueños que la vigilia quiere esconder.
En principio Bretón quiso un movimiento artístico inclusivo, de hecho incluyó dentro de su listado de surrealistas a gente de siglos pasados, a personas que nunca fueron consultadas sobre si “firmaban” sus postulados. El listado original era más bien un ardid propagandístico, pues Bretón sabía que mientras más famoso era el personaje más interés despertaría el movimiento. Los precedentes de la “revolución surrealista” incluyen a pensadores y artistas como el presocrático Heráclito, el marqués de Sade o Hieronymus Bosch y su  “Jardín de las delicias; aunque su mentor más inmediato lo fue el dadaísmo, corriente de la que tomó muchos elementos y que se había formado en la improbable ciudad de Zurich, improbable porque estaba fuera de los circuitos de vanguardia artística.

André Bretón y Fernández-Granell en Santo Domingo.

André Bretón y Fernández-Granell en Santo Domingo.

“Tanta fe se tiene en la vida, en la vida en su aspecto más precario, en la vida real, naturalmente, que al fin esta fe acaba por desaparecer…”. Con esa frase-bomba comienza el primer “Manifiesto del Surrealismo” en el año 1924. Y continúa, en su primer postulado, involucrándose en tratar de entender o “explicar” el sueño, diciendo “Dentro de los límites en que se produce (o se cree que se produce), el sueño es, según todas las apariencias, continuo con trazas de tener una organización o estructura. Únicamente la memoria se irroga el derecho de imponerlas, de no tener en cuenta las transiciones y de ofrecernos antes una serie de sueños que el sueño propiamente dicho. Del mismo modo, únicamente tenemos una representación fragmentaria de las realidades, representación cuya coordinación depende de la voluntad…Aquí es importante señalar que nada puede justificar el proceder a una mayor dislocación de los elementos constitutivos del sueño. Lamento tener que expresarme mediante unas fórmulas que, en principio, excluyen el sueño. ¿Cuándo llegará, señores lógicos, la hora de los filósofos durmientes? Quisiera dormir para entregarme a los durmientes, del mismo modo que me entrego a quienes me leen, con los ojos abiertos, para dejar de hacer prevalecer, en esta materia, el ritmo consciente de mi pensamiento. Acaso mi sueño de la última noche sea continuación del sueño de la precedente, y prosiga, la noche siguiente, con un rigor harto plausible…¿por qué razón no he de otorgar al sueño aquello que a veces niego a la realidad, este valor de certidumbre que, en el tiempo en que se produce, no queda sujeto a mi escepticismo? ¿Por qué no espero de los indicios del sueño más lo que espero de mi grado de conciencia, de día en día más elevado? ¿No cabe acaso emplear también el sueño para resolver los problemas fundamentales de la vida?…¿Conlleva el sueño menos sanciones que cuanto no sea sueño? Envejezco, y quizá sea sueño, antes que esta realidad a la que creo ser fiel, y quizá sea la indiferencia con que contemplo el sueño lo que me hace envejecer.

Odilon Redon. En el sueño

Odilon Redon. En el sueño

 

ESPAÑA EN TIEMPOS SURREALISTAS

Quizás por su irreal realidad actual España se está bañando de surrealismo en estos meses. Tres exposiciones importantes sobre el surrealismo en tierras de Buñuel, Dalí, Gris y Picasso: El Museo Thyssen-Bornemisza presenta “El surrealismo y el Sueño”; La fundación Juan March tiene “El surrealismo antes del Surrealismo”, y en tierras de Eugenio Fernández-Granell, Santiago de Compostela, la Fundación Granell presentará en Junio 2014 la retrospectiva del dominicano Iván Tovar “Iván Tovar. Antológica.”

EL SURREALISMO Y EL SUEÑO EN EL  THYSSEN-BORNEMISZA

 

Thyssen-Bornemisza

El Surrealismo no fue un movimiento artístico más, sino una actitud ante la vida que ha dejado una marcada huella en todo el arte posterior. Esta exposición mostrará, por vez primera, cómo esa huella, esa transformación de la sensibilidad contemporánea, tiene su raíz más profunda en la vinculación surrealista entre sueño e imagen. Pinturas, dibujos, collages, esculturas y fotografías de artistas como André Breton, Salvador Dalí, Paul Delvaux, Yves Tanguy, Renée Magritte, André Masson, Max Ernst, Jean Arp, Claude Cahun y Paul Nougé, entre otros, servirán para aproximarse de manera monográfica a esta sugestiva relación que propone el filosofo y crítico de arte José Jiménez, comisario de la muestra, y a la que se ha prestado una escasa atención en el ámbito artístico.

Dalí. La miel es más dulce que la sangre.

Dalí. La miel es más dulce que la sangre.

Salvador Dalí Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar 1944 Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Salvador Dalí
Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar 1944 Museo Thyssen-Bornemisza.

 

Los surrealistas reivindicaron desde un primer momento el sueño, junto a la escritura automática, como una de las vías fundamentales de la liberación de la psique. Aunque los planteamientos de Sigmund Freud, y en particular su gran obra La interpretación de los sueños (1900), resulten decisivos para sus aproximaciones al mundo onírico, no se limitaron a ser meros seguidores de Freud. Para ellos, el sueño era un plano de experiencia diferente al de la vida consciente, cuyo conocimiento incidía de modo especial en el enriquecimiento y ampliación del psiquis.

El arte de la conversación, 1963, René Magritte

El arte de la conversación, 1963, René Magritte.

 

Resulta curioso, y a la vez extraordinariamente significativo, comprobar la escasa atención que se ha prestado en el mundo del arte a la relación entre el surrealismo y el sueño. Son muchas las exposiciones dedicadas al surrealismo en general, o a alguno de sus aspectos en concreto. Y no pocas las centradas en los sueños, desde planteamientos muy diferentes, que en algunos casos incluyen algunos elementos o secciones, necesariamente parciales, dedicados al surrealismo. Pero, hasta la fecha, no ha tenido lugar una exposición de arte que aborde monográficamente, y con la intensidad que ello exige, esa temática central e intensamente sugestiva: el surrealismo y el sueño. Esta exposición se sitúa, por tanto, en un terreno “casi virgen”.

 

EL SURREALISMO ANTES DEL SURREALISMO EN LA FUNDACION JUAN MARCH

En Fundación Juan March de Madrid

En Fundación Juan March de Madrid

Exposición integrada por una selección de cerca de 200 dibujos, grabados, fotografías, libros y revistas, que abarca desde el medievo tardío hasta el surrealismo. Organizada en colaboración con el Germanisches Nationalmuseum de Núremberg y comisariada por Yasmin Doosry, presenta, entre otras, obras de Martin Schongauer, Alberto Durero, Erhard Schön, Matthias Zündt, Wenzel Jamnitzer, Hendrick Goltzius, Jaques Callot, Giovanni Battista Piranesi, Francisco de Goya, Max Klinger, Alfred Kubin, Paul Klee, Hannah Höch, Pablo Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí, Herbert Bayer, Hans Bellmer, André Masson, Brassaï y Maurice Tabard.

Max Ernst: La rueda de la luz, 1926 (detalle)

Max Ernst: La rueda de la luz, 1926 (detalle)

Herbert Bayer. Urbanita-Solitario. Foto, gelatina de plata.

Herbert Bayer. Urbanita-Solitario. Foto, gelatina de plata.

Esta muestra sigue el rastro de la legendaria exposición que, con el título de Fantastic Art, Dada, Surrealism, Alfred H. Barr, director fundador del Museo de Arte Moderno de Nueva York, organizó hace 75 años, en la que se confrontaban por vez primera obras de artistas contemporáneos con obras de Hieronymus Bosch, Giuseppe Arcimboldo, Giovanni Battista Piranesi, William Hogarth, Francisco de Goya, Grandville y otros artistas, con el propósito de dotar de un árbol genealógico histórico al surrealismo. Sin duda, la sensibilidad artística y los procedimientos de los surrealistas aguzaron la mirada sobre una larga tradición de arte de la subjetividad, la que va desde el Medievo tardío hasta la modernidad pasando por el manierismo y el barroco.

La exposición y el catálogo –en triple edición española, inglesa y alemana– se han estructurado en once secuencias: 1. El ojo interior.- 2. Espacios mágicos.- 3. Perspectivas cambiantes.- 4. Figuras compuestas.- 5. El ser humano construido.- 6. El (des)orden de las cosas.- 7. El Capriccio.- 8. Metamorfosis de la naturaleza.- 9. Fantasmagorías.- 10. Las sombras de las sombras.- 11. Sueños diurnos – pensamientos nocturnos.

El catálogo incluye textos de Yasmin Doosry, Juan José Lahuerta, Rainer Schoch, Christiane Lauterbach y Christine Kupper. El Jardín de las delicias. El Bosco.

Durante siglos, los artistas han tratado de eliminar, mediante su imaginación, las fronteras entre mundo exterior e interior, para fundir lo cotidiano con lo inconcebible. A menudo su fantasía individual, potenciada hasta lo fantástico, los ha conducido a regiones desconocidas, más allá de las convenciones sociales y las reglas académicas en vigor. La exposición Surrealistas antes del surrealismo sigue ese rastro desde el Medievo tardío hasta el propio surrealismo del siglo XX a través de una selección de casi doscientas obras entre dibujos, estampas y fotografías, inspirada en la legendaria muestra que, con el título de Fantastic Art, Dada, Surrealism, organizó en 1936, Alfred H. Barr, director fundador del Museo de Arte Moderno de Nueva York, en la que se confrontaron por vez primera obras de artistas contemporáneos con obras de Hieronymus Bosch, Giuseppe Arcimboldo, Giovanni Battista Piranesi, William Hogarth, Francisco de Goya, Grandville y otros, dotando así al surrealismo de un árbol genealógico.

Francisco de Goya. Modos de volar. Sanguina sobre papel para Los Disparates

Francisco de Goya. Modos de volar. Sanguina sobre papel para Los Disparates

Sin duda, la sensibilidad artística y los procedimientos de los surrealistas aguzaron la mirada sobre una larga tradición de arte de la subjetividad, la que va desde el Medievo tardío hasta la modernidad pasando por el manierismo y el barroco.

Organizada en colaboración con el Germanisches Nationalmuseum de Núremberg y comisariada por Yasmin Doosry, presenta, entre otras, obras de Martin Schongauer, Alberto Durero, Erhard Schön, Matthias Zündt, Wenzel Jamnitzer, Hendrick Goltzius, Jaques Callot, Giovanni Battista Piranesi, Francisco de Goya, Max Klinger, Alfred Kubin, Paul Klee, Hannah Höch, Pablo Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí, Herbert Bayer, Hans Bellmer, André Masson, Brassaï y Maurice Tabard.

Said Musa.

Said Musa. Cualquiera se engaña, acrílica sobre tela.

Surrealistas antes del surrealismo es resultado de la cooperación entre el Germanisches Nationalmuseum de Núremberg (Alemania) y la Fundación Juan March. Las obras expuestas proceden en su mayoría de los fondos de la colección de obra gráfica del Germanisches Nationalmuseum, además de obras de otras significativas colecciones públicas y privadas españolas y europeas.

 

Paul Delvaux. El sueño

Paul Delvaux. El sueño

 

 

FREUD, EL SUEÑO Y ANDRE BRETON.

André Bretón propuso que “El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de determinadas formas de asociación hasta ahora inexploradas, en la omnipotencia del sueño, en el juego desinteresado del pensamiento”.

A pesar de la reconocida influencia que tuvo Freud sobre André Breton y los surrealistas, Sigmund Freud en una carta a Bretón llena de sinceridad le dijo “No tengo nada más que decir sobre los sueños. Le ruego que tome nota de que la interpretación del sueño que yo llamo manifiesto no me interesa. Trabajé sobre él para que me ayudara a descubrir, mediante pruebas analíticas, el sueño latente. Una recopilación de sueños sin comentarios, sin sus asociaciones conexas, sin conocer las circunstancias en las que se soñaron no significa nada para mí. Y me cuesta imaginar que pueda significar algo para nadie…”.

Said Musa.

Said Musa.

 

5 Responses to “Surrealismo o la realidad de los sueños.”

  1. Angelmari

    Nov 8th, 2013

    ¿Y hasta cuándo son esas exposiciones? AM.

  2. José Domínguez

    Nov 9th, 2013

    Muy buen articulo. También los surrealistas estaban obsesionados con los ojos, si se fija en las fotos que pone verá muchos ojos. Gracias.

  3. Robertico

    Oct 10th, 2016

    ¡¡ Excelente ¡¡

  4. Monserrat Montessori

    Ago 11th, 2017

    Me sirvió mucho lo que este artículo plantea, muchas gracias por publicarlo. Justo googleaba de la relación entre sueños y surrealismo, ya que leo ahora la biografía de Buñuel y viene un capítulo titulado “Sueños y ensueños”.

  5. Alonzo Scott

    Sep 23rd, 2017

    Cada artista debe soñar con su arte, de ahí debe inspirarse, ya que cada persona con otro talento lo hace si les apasiona, a mi me encanta el arte abstracto porque muchas veces reflejan esa parte de sueños. de imaginación y subconsciente, hay artistas como Gabino Amaya Cacho que sus obras abstractas parecen un sueño lleno de color y vida.

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