El Greco, como nunca visto

por el 14/03/14 at 10:20 am

El Greco vuelve a Toledo, gracias a EL GRECO 2014.

En 2014, Toledo conmemorará el IV Centenario de la muerte de El Greco, su ciudadano más universal. Y lo hará con el foco puesto en la obra del artista y en su legado, rindiéndole el homenaje que su ciudad nunca le había rendido.

Detalle

Detalle de El expolio.

Sorprendentemente, nunca hasta ahora se ha celebrado una exposición de las obras del Greco en Toledo. Y será en 2014 cuando podamos ver grandes muestras de su obra en la ciudad en la que alcanzó el cénit de su arte: Toledo celebrará el próximo año la mayor reunión de obras del Greco en la historia.

El Centenario desarrollará una amplia agenda cultural alrededor de la figura del Greco: las muestras de su obra estarán arropadas por una programación musical con la participación de figuras como Riccardo Mutti o Michael Noone; una tribuna de expertos que debatirán en torno a la figura del artista cretense y una gran puesta en escena del Greco y su época de la mano de compañías de primera fila internacional que llevarán a las calles de Toledo un año de celebraciones. 

Aunque parezca sorprendente, nunca se ha realizado una exposición sobre el Greco en Toledo. En 1902 se celebró la primera muestra sobre el artista en el Museo del Prado y, desde entonces, la figura del pintor se ha dado a conocer a través de exposiciones en el mundo entero, pero nunca en Toledo, su ciudad.  El Museo de Santa Cruz será la sede, junto a los llamados Espacios Greco, de la mayor exposición jamás realizada de la obra del pintor: la Sacristía de la Catedral de Toledo, la Capilla de San José, el convento de Santo Domingo el Antiguo, La Iglesia de Santo Tomé y el Hospital Tavera. Estos espacios conservan los lienzos originales en el mismo lugar el que se crearon, lo que ofrecerá a la exposición un carácter único e irrepetible fuera de Toledo.

Obras de toda su carrera

 

Toledo visto por El Greco.

Toledo visto por El Greco.

Esta exposición partirá de la actividad del Greco antes de llegar a España, de Candía y Venecia a Roma, con la mirada puesta en su primera formación como maestro pintor en Creta y su paulatina apropiación de los modos occidentales italianos, a la sombra de Tiziano, Tintoretto, Giorgio Giulio Clovio, Miguel Ángel y otros artistas italianos de lienzos o estampas.

Pondrá un importante énfasis en su labor como retratista, la única con la que obtuvo fama y el reconocimiento de sus clientes contemporáneos, incluso a pesar de su contraste con el tipo de retrato vigente en la España de Felipe II.

Se presentará al Greco como pintor de imágenes devocionales en España, vinculándose esta actividad con sus estrategias comerciales y su tendencia a la réplica seriada de sus composiciones, así como a la difusión final de las mismas a través de la estampa, medio que le permitía ampliar su oferta y diversificar sus clientes. Además, en España desarrolló sus capacidades escenográficas evolucionando como artista,  de pintor a inventor y pintor de retablos complejos y pluridisciplinares en los que diseñaba su arquitectura y sus esculturas, lo cual le exigió un nuevo aprendizaje, transformándolo en un artista plural.

 

LA TOLEDO DEL GRECO, UNA VEZ MAS
RICHARD L. KAGAN -Hopkins University
Ningún artista trabaja en el vacío. La cultura, la economía, las instituciones que le rodean y las personas que conoce, todo ello influye en su trabajo, aunque de maneras no siempre fáciles de apreciar. Para llegar a comprender plenamente los logros de un artista es necesario tener una imagen precisa del mundo en que vivió. El caso del Greco en Toledo da ejemplo de lo que se puede aprender estudiando a un artista
en su ambiente. De la misma manera que Tiziano es inseparable de Venecia, Rubens de Amberes, Velázquez de Madrid o Rembrandt de Amsterdam, el Greco y Toledo son una sola cosa.
Hace poco más de treinta años publiqué un ensayo titulado «La Toledo del Greco» en el catálogo de la exposición «El Greco de Toledo», inaugurada en el Museo del Prado en abril de 1982. En algunos aspectos, esta afirmación inicial, al suponer una relación directa y no demasiado problemática entre el Greco y su ciudad adoptiva, enlazaba con una generación anterior de estudiosos españoles que, arrastrados por las corrientes nacionalistas del momento, pretendieron transformar a Doménikos Theotokópoulos (1547-1614), nacido en Creta, en el Greco, un artista cuya grandeza había estado directamente inspirada por el alma y el espíritu de España. Entre esos eruditos figuraban Manuel B. Cossío y Francisco de Borja de San Román, que postularon una unión especial, metahistórica y casi mística, entre el artista cretense trasplantado y su patria toledana de adopción
Sin embargo, pese a toda la semejanza entre mi idea de la relación unívoca del Greco con Toledo y la de autores españoles anteriores, el propósito principal de mi ensayo de 1982, a tono con los objetivos revisionistas de la exposición de 1982, era reconsiderar el carácter de la relación del Greco con Toledo, «deconstruirla», si se quiere, y también darle cierto rostro humano. Traté de hacerlo examinando en primer lugar el clima económico y político que el Greco halló en Toledo. En segundo lugar, mi ensayo de 1982 bosquejaba el ambiente religioso local, y sugería que la tan repetida visión de Toledo como una ciudad mística donde se respiraba el tipo de espiritualidad intensa y muy individualizada de un Juan de la Cruz y una Teresa de Ávila era esencialmente exagerada. Más bien argumentaba —y en esa posición me reafirmo— que la Toledo del Greco vivía inmersa en la corriente principal de la Contrarreforma, en tanto en cuanto su clero, encabezado por el acaudalado y poderoso arzobispo, estaba enteramente dedicado a sostener los principios básicos del catolicismo ortodoxo que había dictado a mediados del siglo XVI el Concilio de Trento (1547-1563), y que el sínodo diocesano de Toledo no hizo sino ratificar en 1582. En general, la Iglesia toledana, al igual que el tribunal local de la Inquisición, no miraba con buenos ojos a los místicos, ni a nadie que se atreviera a cultivar o defendiese siquiera cualquier práctica religiosa fuera de las formas sacramentales y ortodoxas de devoción sancionadas y autorizadas por la Iglesia postridentina.

Vista y plano de Toledo.

Vista y plano de Toledo.

Partiendo de esa premisa, mi ensayo contradecía a aquellos estudiosos de anteriores generaciones según los cuales el modo de expresión artística un tanto idiosincrásico del Greco había sido inspirado, directa o indirectamente, por las corrientes místicas de la época. Más bien, en consonancia con el importante estudio de Fernando Marías y Agustín Bustamante —entonces recién publicado— acerca de los escritos del cretense sobre arte, así como las categóricas interpretaciones planteadas por Jonathan Brown del Greco como un docto “artista filósofo», sostenía yo que su particular manera de pintar no se debía tanto a su religiosidad —que parecía en todo ortodoxa— cuanto a su particular interpretación de las reglas de la expresión artística formuladas por Tiziano, Miguel Ángel y los demás artistas italianos a los que admiró en especial. Seguíase de esa premisa que el éxito del Greco en Toledo había tenido relativamente poco que ver con su supuesto en cuentro con «el alma [mística] de España», y sí con sus rela- ciones con ciertas personas de mentalidad afín, que compartían su credo artístico y, lo que era más importante, podían suministrarle los encargos que necesitaba para dar cabal expresión a sus ideas estéticas. De ahí que mi ensayo acabara diciendo, quizá con excesiva seguridad, que el Greco descubrió en Toledo «un grupo pequeño pero relativamente acomodado de eruditos, intelectuales y eclesiásticos cultivados que estaban dispuestos no solo a ser sus mecenas, sino también a recibirle como amigo. En conjunto, aquellos hombres le dieron la oportunidad de desarrollar su singular estilo artístico». Sigo pensando que aquella observación era acertada en lo fundamental, aunque con la perspectiva del tiempo transcurrido reconozco que mi idea de la relación del Greco con Toledo requiere revisión. Dos décadas de investigación, sumadas al descubrimiento de nuevos documentos referentes a varios de los grandes encargos, revelan que el Greco y sus clientes toledanos rara vez se llevaron bien. Entre otras cosas,

el Greco fue extraordinariamente litigioso en una sociedad habituada a resolver sus disputas en los tribunales. Las razones de su inclinación a litigar eran en parte personales y en parte estructurales. En Toledo los artistas, que no habían formado un gremio, no tenían la autoridad de los de Florencia, Roma y otras ciudades italianas para evaluar el mérito de las obras de arte y tasar la remuneración debida al artista por su trabajo. Lejos de eso, en Toledo la tasación de obras de arte era una porfía abierta entre los artistas y los clientes, unos y otros asistidos por personas de su elección. Se deduce que los representantes del artista abogaban por pagos elevados y que los del cliente hacían justo lo contrario. Los conflictos eran prácticamente inevitables y los pleitos, parte casi inherente del proceso de valoración de las pinturas. Aun así la afición del Greco a pleitear rayó en excepcional, y más si se la compara con la de los otros artistas de Toledo. Toledo era una ciudad en la que el patrocinio artístico estaba básicamente en manos de la Iglesia, y sobre todo en las de la Catedral y el Cabildo que la administraba. En consecuencia, la mayoría de los artistas de la ciudad estaban acostumbrados a tragarse el orgullo y aceptar lo que sus clientes eclesiásticos quisieran pagarles, para no poner en peligro sus

perspectivas de nuevos encargos. El Greco era distinto. Cuando en 1577 llegó a Toledo procedente de Roma, se encontró en un ambiente en el que el artista gozaba de escaso prestigio social. Más bien se veía en él a un artesano, practicante de un «oficio mecánico», no un miembro de una profesión docta, «liberal». Además, la Catedral, el principal cliente de la ciudad, no solía ser generosa a la hora de pagarles. Tales ideas y usos eran inadmisibles para el Greco, a quien la estancia en Italia le había enseñado que el arte era una profesión «noble» y debía ser remunerada en consecuencia. Al mismo tiempo tenía en alto precio su independencia, y en general miraba como enemigo a todo el que manifestase críticas hacia su obra. Esas ideas le habían costado disgustos en Roma, y probablemente no fueron ajenas a que dejara la Ciudad Eterna  para instalarse en Toledo. Por otra parte, su exaltado concepto de su propia valía siguió acarreándole problemas en su nuevo entorno. Para empezar, tasaba muy alto el valor monetario de sus pinturas, muy por encima de lo que pedían sus colegas, y casi siempre más de lo que estaba dispuesta a pagar la mayoría de los clientes toledanos. Tampoco era complaciente con el cliente que pedía cambios en el diseño de la obra. El resultado fue que pocos de sus encargos importantes discurriesen de forma pacífica; más bien estuvieron puntuados por desavenencias entre el artista y sus clientes, y al menos en cuatro ocasiones acabaron en los tribunales. Esas querellas indican que la relación del Greco con Toledo fue mucho más problemática de lo que yo suponía en 1982. Ya antes su ego le había distanciado de la comunidad artística de Roma, y al parecer siguió surtiendo el mismo efecto en la capital castellana. Fernando Marías ha llegado a insinuar que el Greco, soltero vitalicio, fue casi un outsider en Toledo, lo que Marías califica de «pintor extravagante», hombre de pocos amigos incluso entre sus colegas, que en muy contado número le brindaron apoyo en sus pleitos y otras disputas. Otra prueba de su relativo aislamiento es que no perteneciera a ninguna de las muchas cofradías toledanas, organizaciones benéficas que
eran centrales en la vida económica, social y espiritual de la ciudad. También, y sobre todo si se le compara con artistas toledanos como Juan Sánchez Cotán, que fue un personaje muy conocido en la ciudad hasta su traslado a Granada en 1603, o incluso Blas de Prado, que mantuvo lazos estrechos con la nobleza local, el Greco vivió notablemente apartado, en un entorno humano que no iba mucho más allá de su taller, la familia de su hijo ilegítimo Jorge Manuel, varios griegos que también habían venido a parar a Toledo y un pequeño círculo de allegados que toleraban su genio testarudo. Por otra parte, sería un error subestimar la importancia de ese entorno humano, que por limitado que fuera le suministró desde garantes financieros y testigos hasta ayuda, hoy diríamos que a través de un mecanismo de redes sociales, para conseguir contratos lucrativos.

Toledo

Toledo

De modo que, aunque el Greco fuera casi un extraño en Toledo —imagen confirmada por el artista sevillano Francisco Pacheco cuando le visitó en su taller en 1611—, no por ello dejó de poseer cierto «capital social», esto es, una base de relaciones humanas útiles en la que podía buscar apoyo. Y, lo que es más importante, invirtió ese capital sabiamente, procurándose lo que hoy podríamos llamar una cartera de inversiones diversificada, con personajes de distintas esferas: unos cuantos clérigos, letrados y profesores de universidad, varios miembros de la élite rectora de la ciudad y un noble de rango, todos los cuales iban a mostrarse dispuestos, aunque en diferentes momentos y de diferentes maneras, a prestarle dinero y otras ayudas. Esa diversificación era importante, porque en las ocasiones en que tuvo problemas con un cliente, normalmente pudo mejorar sus lazos con otro en
compensación, y así minimizar las pérdidas, asegurarse nuevos encargos y seguir pintando. El Greco tuvo también la astucia comercial de crear un
taller adaptable, capaz de servir diferentes productos artísticos a diferentes clientes. Esos productos iban desde los grandes y lucrativos encargos de cuadros de altar de la gran clientela institucional —hospitales, conventos, templos—hasta los retratos: se podría afirmar que fue el primer artista toledano que dominó regularmente el mercado de la efigie individual. Al mismo tiempo, acomodó su taller a la producción de cuadros de pequeño formato (mucho menos lucrativos), para la venta a particulares y entidades cuyas incursiones en el mercado de arte consistían primordialmente en la adquisición ocasional de pinturas devotas de uso privado y doméstico. A este respecto es importante tener en cuenta que el mercado de cuadros de devoción estaba creciendo rápidamente, en sintonía con los dictados y prescripciones de la Iglesia contrarreformista. En 1582 el sínodo diocesano de Toledo declaró que las imágenes sacras expuestas en templos y otros lugares públicos debían ser estrictamente conformes a lo dispuesto en un decreto anterior del Concilio de Trento. En 1563 se había ordenado en ese concilio: en el sagrado uso de las imágenes, ahuyéntese toda ganancia sórdida y evítese en fin toda torpeza; de manera que no sepinten, ni vistan las imágenes con adornos provocativos […]. Finalmente, pongan los obispos tanto cuidado y diligencia en este punto, que no se note ningún desarreglo, confusión, alboroto, acción profana ni indecente; pues la santidad es propia en la casa de Dios. De acuerdo con ese decreto, el sínodo toledano ordenó taxativamente a todos los sacerdotes de la archidiócesis prohibir «las pinturas que causan risa, y las que están con ornato profano y caballeras». Esa orden tuvo efectos inmediatos y de gran alcance, en tanto en cuanto condujo a una redecoración masiva del espacio sacro de Toledo. Es difícil definir con exactitud ese espacio, debido en gran medida a la multitud de cruces y de imágenes piadosas que bordeaban las calles de la ciudad, los puentes de acceso y los caminos que la unían con las villas y pueblos cercanos. Además, en ciertas fechas del calendario religioso, por ejemplo en Semana Santa y en la festividad del Corpus Christi, calles y plazas se transformaban en el equivalente de una via sacra, gracias a la construcción de distintos tipos de altares efímeros. Pero para los efectos de este ensayo entenderemos por espacio sacro el formado por el interior de iglesias, conventos y monasterios, así como el de las capillas privadas, oratorios y ermitas, es decir, pequeñas capillas aisladas, rurales con frecuencia y dedicadas a una Virgen o a un santo. ¿Cuántas capillas de esa clase había en Toledo y sus inmediacione? ¿y hasta qué punto la construcción y remodelación de espacios sacros influyó en la demanda de arte en Toledo y en la carrera toledana del Greco? No todas estas preguntas tienen respuesta, pero quizá la mejor manera de empezar sea echar una ojeada a las tendencias económicas que contribuyeron a configurar la demanda de arte de la ciudad

Qué veremos:

  • Museo de Santa Cruz:
  • Alonso Martínez de Leiva  (Montreal, Can – The Montreal Museum of Fine Arts) 

    El expolio

    El expolio

  • El arquitecto Andrea Paladio (Copenague, Den – National Gallery of Denmark)
  • Fraile trinitario (Kansas City, USA – The Nelson – Atkins Museum of Art)
  • Magdalena penitente  (Kansas City, USA – The Nelson – Atkins Museum of Art)
  • La Resurrección (St. Louis, USA – Mildred lane Kemper Art Museum)
  • Adoración de los pastores  ( Nueva York, USA – The Metropolitan Museum of Art)
  • Autorretrato  (Nueva York, USA – The Metropolitan Museum of Art)
  • El Cardenal Fernando Niño de Guevara  (Nueva York, USA – The Metropolitan Museum of Art)
  • Vista de Toledo (Nueva York, USA  – The Metropolitan Museum of Art)
  • La Piedad (Nueva York, USA – The Hispanic Society of America)
  • Retrato de un hombre  (Nueva York, USA – The Hispanic Society of America)
  • La oración en el huerto  (Toledo, USA – Toledo Museum of Art)
  • Retrato de una dama (Filadelfia, USA – Rosenbach Library)
  • La Visitación (Washington, USA – Dumbarton Oaks Museum)
  • La expulsión de los mercaderes del Templo (Washington, USA – The National Gallery)
  • La Virgen con el Niño y Santa Martina y Santa Inés (Washington, USA – The National Gallery)
  • San Martín y el mendigo (Washington, USA – The National Gallery)
  • Cristo en la Cruz con dos donantes (París, Fr – Museo de Louvre)
  • La Adoración de los Reyes (Atenas, Gr – Benaki Museum)
  • San Lucas pintando a la Virgen (Atenas, Gr – Benaki Museum)
  • La Coronación de la Virgen (Atenas, Gr –  Alexander S. Onassis Public Benefit Foundation)
  • El concierto de los ángeles (Atenas, Gr – National Gallery, Alexandros Soutzos Museum)
  • La Dormición de la Virgen (Syros, Gr –  Iglesia de la Kolmesis)
  • Magdalena Penitente (Budapest, Hun – Museum of Fine Arts)
  • Tríptico de Módena (Modena, It – Galleria Estense)’    

    Laoconte.

    Laoconte.

  • La Adoración de los pastores (Roma, It – Galleria Nazionale d´Arte antica Palazzo Barberini)
  • El Bautismo de Cristo (Roma, It – Galleria Nazionale d´Arte antica Palazzo Barberini)
  • La Dama del armiño  (Glasgow, UK – Pollock House, Glasgow Museums)
  • La Adoración del Nombre de Jesús (Londres, UK – The National Gallery)
  • El Expolio (Wiltshire, UK – The National Trust)
  • San Pedro y San Pablo (San Petersburgo, Rus – The State Hermitage Museum)
  • Retrato de un escultor (Ginebra, Sui – Colección particular)
  • San Pedro y San Pablo  (Barcelona – Museo Nacional de Arte de Cataluña)
  • San Francisco en meditación (Barcelona – Colección particular)
  • Cristo abrazado a la Cruz (Barcelona – Colección particular)
  • La Coronación de la Virgen (Guadalupe, Cáceres – Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe)
  • San Francisco (Madrid – Colección particular)
  • San Pablo  (Madrid – Colección particular)
  • Santa Faz de Sto. Domingo el Antiguo (Madrid – Colección particular)
  • La Anunciación (Madrid – Colección Banco Santander)
  • Vista de la Camáldula (Madrid – Instituto de Valencia de Don Juan)
  • Caballero anciano (Madrid – Museo Nacional del Prado)
  • El caballero de la mano en el pecho (Madrid – Museo Nacional del Prado)
  • San Benito  (Madrid – Museo Nacional del Prado)
  • La Crucifixión (Madrid – Museo Nacional del Prado)
  • La Adoración de los pastores de Sto. Domingo el Ant.  (Madrid – Museo Nacional del Prado)
  • Santo Domingo en oración  (Madrid – Colección particular)
  • Francisco de Pisa  (Madrid – Colección particular)
  • La Anunciación  (Madrid – Fundación Thyssen- Bornemisza)
  • La Anunciación  (Madrid – Fundación Thyssen-Bornemisza)
  • La Adoración del nombre de Jesús  (Madrid – Patrimonio Nacional) 

    San Andrés y San Francisco, detalle

    San Andrés y San Francisco, detalle

  • San Ildefonso, Arzobispo de Toledo (Madrid – Patrimonio Nacional)
  • San Pedro Apóstol  (Madrid – Patrimonio Nacional)
  • La Aparición de la Virgen a San Lorenzo  (Monforte de Lemos, Lugo – Museo de Nosa Señora de Antiga)
  • San Sebastián  (Palencia – Obispado de Palencia)
  • La Crucifixión  (Sevilla – Colección particular)
  • Jorge Manuel Theotocópuli  (Sevilla – Museo de Bellas Artes de Sevilla)
  • Las lágrimas de San Pedro  (Sitges – Museo Cau Ferrat)
  • Vista y Plano de Toledo  (Toledo – Museo del Greco)
  • La Verónica con la Santa Faz  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • La Inmaculada Concepción vista por San Juan  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • La Sagrada familia con Santa Ana y San Juanito (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • La Inmaculada Concepción Oballe  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • La Anunciación (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • San Agustín  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • San Francisco  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • Santiago  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • Despedida de Cristo a su Madre (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • San Pedro (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • San Ildefonso, Arzobispo de Toledo  (Toledo – Museo de Santa Cruz)
  • La Adoración de los pastores   (Valencia – R. Colegio Sem. del Corpus Christi de Valencia)   

 Espacios Greco:

 

El Caballero de la mano en el pecho.

El Caballero de la mano en el pecho.

  • Catedral de Toledo:

 

·       El Expolio de Cristo
·       San Pedro en lágrimas
·       San Francisco y Fray Luis meditando sobre la muerte
·       San José y el niño
·       Cristo en la Cruz
·       Santo Domingo en oración
 
Apostolado:
·       El Redentor
·       San Pedro
·       San Pablo
·       San Juan
·       San Mateo
·       San Lucas
·       San Judas
·       San Andrés
·       San Felipe
·       Santiago el Mayor
·       Santiago el Menor
·       Santo Tomás
·       San Simón
  • Capilla de San José

·       San José y el Niño

·       La Coronación de la Virgen
 
   Convento de Santo Domingo el Antiguo:
  • San Juan Evangelista
  • San Juan Bautista
  • La Resurrección de Cristo con San Ildefonso

Hospital Tavera:

  • La Sagrada Familia con Santa Ana
  • San Pedro en lágrimas
  • El Cardenal Tavera
  • San Francisco arrodillado en oración
  • El Bautismo de Jesús
  • Cristo Resucitado
o   Iglesia de Santo Tomé:
 
 El entierro del Conde de Orgaz                             

El entierro del Conde de Orgaz

El entierro del Conde de Orgaz

El entierro del conde de Orgaz.

El entierro del conde de Orgaz, detalle.

                                                                                                                                 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Museo del Greco
 
 
El Museo del Greco es un espacio permanente de la obra del artista. Aunque algunas de las piezas que alberga se expondrán en las diversas exposiciones organizadas para la conmemoración del Año Greco, sus puertas seguirán abiertas durante todo el año.

El Museo del Greco es en la actualidad el único de España dedicado a la figura del pintor y tiene como finalidad esencial transmitir y hacer comprensible a la sociedad la figura del Greco, así como la influencia de su obra y personalidad en el Toledo de comienzos del siglo XVII. Incluye, además, en su discurso una muestra del pasado del Museo a través de la figura del II Marqués de la Vega-Inclán, auténtico promotor de la institución e indiscutible protagonista de la recuperación y difusión de la pintura del Greco.

Las colecciones del Museo del Greco exponen al público una muestra significativa de piezas de los siglos XVI y XVII, representativas no sólo de la vida y obra de Domenikos Theotokopoulos, en especial de los últimos años de su vida, sino también de la cultura y la sociedad toledana del momento.

El origen de las colecciones se sitúa a inicios del siglo XX cuando el segundo Marqués de la Vega Inclán fundó el museo con obras dispersas del artista cretense. Desde entonces la colección se ha incrementado mediante la adquisición de otras obras del pintor y de artistas manieristas y barrocos así como notables piezas de artes decorativas del período.

La colección del museo incluye, entre otras piezas, un Apostolado completo del Greco, su Vista y Plano de Toledo y varios retratos masculinos salidos de los pinceles del artista.

El Greco y la Pintura Moderna

Visión de Apocalipsis de San Juan.

Visión de Apocalipsis de San Juan.

La exposición El Greco y la Pintura Moderna, coorganizada con Acción Cultural Española (AC/E) y patrocinada por la Fundación BBVA, mostrará la importancia que el redescubrimiento de la figura del Greco tuvo para el desarrollo de la pintura de los siglos XIX y XX.

Una selección de veinticinco obras del maestro cretense, junto a más de setenta obras modernas, pondrá de manifiesto la complejidad y riqueza de la influencia del Greco en un periodo de transformaciones radicales de la pintura.

La exposición trazará un recorrido que partirá de la consideración del Greco en el siglo XIX a través de artistas como Manet y Cézanne, así como de otros destacados pintores españoles del último tercio del siglo.

La influencia, que fue capital,  en Picasso y el cubismo, se revisará en la siguiente sección. Seguidamente, se presentará la relación con los expresionismos centroeuropeos, entre ellos Kokoschka y Beckmann, y con el surrealismo. Otra sección de esta muestra estudiará la influencia del Greco en América, especialmente en Orozco, Matta y Pollock. Para finalizar, se mostrará  la resonancia de la figura del Greco en las angustiadas figuraciones de los años cincuenta y sesenta, a través de artistas como Bacon, Giacometti y Saura.

Vision del apocalipsis, detalle. ¿Las señoritas de Avignon?

Vision del apocalipsis, detalle. ¿Las señoritas de Avignon?

 

 

El Greco: Arte y Oficio

Retrato de un caballero anciano.

Retrato de un caballero anciano.

El Greco es, sin duda, un caso único de personalidad artística en continua evolución, un inmenso creador cuya profunda originalidad radica en su capacidad para absorber fórmulas y modelos ajenos hasta convertirlos en iconos únicos e inolvidables. Pero, además de concebir el Arte con mayúsculas, la esencia misma de la creación artística, Domenicos Theotocópoulos fue el maestro de un complejo taller que debía dar salida comercial a buena parte de los encargos de una numerosa y heterogénea clientela para hacer rentable su arte.

La apertura de un taller estable en la propia casa del pintor obligó a una dinámica de creación pictórica compleja, en la que el Greco se ocupó de realizar de manera autógrafa las obras más importantes, así como los prototipos de sus composiciones más solicitadas, interviniendo luego en la elaboración de réplicas, variantes y copias, con la participación en diferentes grados de los artistas de su taller. Además, tuvo que luchar por conseguir la notable autonomía de la que gozaban los artistas en Creta y en Italia a una España donde las prácticas artísticas estaban ligadas al mundo artesanal, con restricciones que a menudo chocaron con su personalidad.

Reflexionar y mostrar este complejo sistema de creación artística, abarcando a través de obras señeras toda la producción del Greco en España, es el propósito esencial de esta exposición.

Por primera vez en España

Esta Exposición traerá a Toledo obras que nunca se han expuesto en España. Entre ellas varias viajarán de colecciones particulares desde el Reino Unido, Estados Unidos y México.

Por primera vez se podrán comparar in situ diferentes versiones de El Expolio, Cristo abrazado a la Cruz, San Francisco o La Crucifixión, entre otros.

Obras creadas por el Greco junto a réplicas y variantes realizadas con participación de artistas de su taller. Esta exposición reunirá, por primera vez, todas las telas que se conservan del Apostolado de Almadrones, dispersas tras la Guerra Civil, junto a la serie completa del Apostolado del Marqués de San Feliz. Será una oportunidad única de contemplar en una misma ciudad cuatro de los Apostolados más interesantes del Greco. Alrededor de 75 obras conformarán esta extraordinaria exposición.

Esta exposición tendrá como sede el Museo de Santa Cruz, y reunirá una amplísima muestra de obras realizadas en el taller del Greco, por el propio pintor y sus discípulos, así como otras creadas por seguidores del artista.

Qué veremos:

Entre las obras que podremos contemplar en esta gran muestra, podemos destacar las siguientes:

  • Inmaculada Oballe (Toledo, Mueso de Santa Cruz)
  • San Pedro (Madrid, Patrimonio Nacional)
  • San Ildefonso (Madrid, Patrimonio Nacional)
  • La Anunciación (Madrid, Museo Nacional del Prado)
  • La Anunciación (Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao)
  • La Anunciación (Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza)
  • San Juan Evangelista (Madrid, Biblioteca Nacional de España)
  • Variación sobre Il Giorno de Miguel Ángel (Munich, Staatliche Graphische Sammlung)
  • Cabeza de Cristo ( San Antonio, Tx, USA – The McNay Art Museum)
  • Cabeza de Cristo ( Praga, Národni Gallerie v Praze)
  • Cabeza de Cristo ( México DF, Colección Perez simón)
  • El Expolio (Taller del Greco) (Toledo, Museo de Santa Cruz.
  • El Expolio (Jorge Manuel Theotocopuli, copia del Greco) (Toledo – Museo del Greco, Dep. del Museo Nacional del Prado)
  • La Santa Faz (Taller del Greco) (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • La Verónica (Toledo, Museo de Santa Cruz)

      La Verónica

      La Verónica

    • La Santa Faz (Madrid, Colección Particular)
    • Cristo se despide de su Madre (Ginebra – Colección Particular)
    • Cristo se despide de su Madre (seguidor del Greco) (Toledo – Museo de Santa Cruz)
    • María Magdalena (Taller del Greco)  (Madrid, Colección Particular)
    • San Francisco en Oración (Barcelona, Colección Particular)
    • San Francisco en Oración (Madrid, Colección Particular)
    • San francisco en éxtasis (Madrid, Colección Particular)
    • San Francisco de Asís y el hermano León meditando sobre la muerte (Taller del Greco) (Museo Nacional del Prado)
    • Santo Domingo de Guzmán en oración (Diego de Astor, según el Greco) (Madrid – Biblioteca Nacional de España)
    • San Francisco y el hermano León (Diego de Astor, según el Greco) (Madrid, Biblioteca Nacional de España)
    • San Pedro y San Pablo ( Diego de Astor, según el Greco) (Madrid, Biblioteca Nacional de España)
    • Pentecostés (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • San Benito (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • San Pablo (Madrid, Colección Particular)
    • Apostolado del Marqués de San Feliz (Oviedo, Museo de BBAA de Asturias, Depósito del Museo Nacional de Escultura de Valladolid)
    • El Salvador (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • Santiago (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • San Pablo (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • Santo Tomás (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • El Nacimiento de la Virgen (Jorge Manuel Theotocopuli) (Zurich, Foundation E.G. Bührle Collection)
    • Noli me tangere (Jorge Manuel Theotocopuli) (Madrid, Funación Lázaro Galdiano)
    • Pentecostés (Toledo, Museo de Santa Cruz)
    • La cena en casa de Simón (Jorge Manuel theotocopuli) (Nueva >York – The Hispanic Society of America)
    • La Última Cena (Luis Tristán) (Madrid, Museo Nacional del Prado)
    • Cristo crucificado (Luis Tristán) (Toledo, Museo de Santa Cruz)

Entre el cielo y la tierra. Doce miradas al Greco cuatrocientos años después.

Exposición organizada por la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

La hipótesis que plantea esta exposición se resume en la siguiente afirmación:  el Greco  es una referencia destacada para los artistas actuales y, como consecuencia,  está presente en el arte que se produce hoy. La investigación que conlleva el proyecto pretende constatar  el lugar en el que se sitúa la influencia del Greco en doce artistas que están trabajando en 2014, y que son auténticos testigos de la vigencia de su arte en la creación contemporánea. “Pocos artistas clásicos han influido de forma tan intensa en el arte producido en las últimas décadas”, asegura la comisaria de esta exposición. “Probablemente sólo Velázquez, Goya y el Greco permanecen con una presencia y un aliento plenos en lo que llamamos arte contemporáneo”.

“No es difícil encontrar su huella en el buen arte, aunque no siempre sea evidente ni se conserven a primera vista formas y planteamientos plásticos asimilables a su trabajo, como sí ocurre en los artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, como Pablo Picassso, Paul Cézanne y otros, llegando incluso hasta Jackson Pollock”.

“La fuerte presencia del Greco en el arte actual probablemente viene de la vía que abre hacia la trascendencia de las cosas, aunque esa trascendencia en nuestro tiempo no sea, en su mayor parte, de carácter religioso”. La obra del Greco pretendía acercar a sus contempladores al mundo del conocimiento y la sabiduría del que él tanto se jactaba. El arte contemporáneo se muestra al público como forma profunda de conocimiento y reflexión sobre el mundo en el que vivimos.

El martirio de San Sebastián

El martirio de San Sebastián

Doce artistas contemporáneos mostrarán la influencia del Greco en el arte de hoy:

  • José Manuel Broto (Zaragoza, 1949)

“Comparto con el Greco dos aspectos centrales en mi trabajo. En cuanto al color, la atracción por los colores ácidos, de armonías casi imposibles; y, en cuanto al diseño, una cada vez mayor atracción por el aspecto de torbellino vertiginoso de las obras”.

  • Jorge Galindo (Madrid, 1965)

El Greco, revisitado en Borox es el título que Galindo dio a una amplia serie de obras de gran formato que realizó entre 2001 y 2006. En ellas, engarza imágenes reconocibles del Greco con otras suyas, en un juego en el que al tiempo que desfigura la obra del cretense nos la acerca con la fuerza de una especie de explosión de luz y pintura.

  • Pierre Gonnord (Cholet, Francia, 1963)

“Todo artista que se dedique al retrato tiene que pensar necesariamente en el Greco, Goya y Velázquez. Tres artistas rompedores que son centrales en mi trabajo”.

Así resume Gonnord la influencia de estos tres grandes en su trabajo. Existe un claro paralelo entre sus series de retratos y los del Greco. Reside en España desde 1988.

  • Luis Gordillo (Sevilla, 1934)

Allá por 1966, Gordillo escribía: “Ayer estuve en el Museo del Prado, entré por puro deseo (…); todo estaba lleno de interés, cada milímetro, cada pliegue, cada color, producía en mí una emoción fundamental. Vi especialmente la pintura románica y gótica, también Berruguete, Ricci, etc., y mi estupor llegó al máximo ante el Greco. (…) Ante el Greco, en última instancia, mi sensación final fue la de haber perdido la pintura para llegar al tiempo (…) A través de las ventanas del Greco me asomé a la vida total, al Universo entero”.

Ya en 1990, Gordillo afirma que ve al Greco “más avanzado que Manet y, si me alejo un poco de él, casi veo a Jackson Pollock”.

  • Secundino Hernández (Madrid, 1975)

La presencia del Greco en sus obras es clara y fuerte. “Desde siempre me han fascinado los Apostolados del Greco. (…) Sus composiciones son increíbles, de pintor loco“.

  • Cristina Iglesias (San Sebastián, 1956)

“Los espacios que crea son siempre particulares, se convierten en una especie de constatación de cómo lo natural puede resultar humano y divino al tiempo”, señala Isabel Durán.

  • Carlos León (Ceuta, 1948)

La presencia del arte del Greco en el trabajo de Carlos León es central. Él mismo rememora sus visitas al Museo Nacional del Prado para ver las obras del Greco como una de las actividades generadoras de flujo creativo.

Y, según cuenta, durante sus ocho años de estancia en Nueva York, acudía regularmente al Metropolitan Museum of Art para contemplar dos cuadros determinantes en el conjunto de la obra del Greco y muy presentes en el suya: Vista de Toledo (1596-1600?) y Retrato del Cardenal Fernando Niño de Guevara, (1600-1604).

  • Din Matamoro (Vigo, 1958)

La búsqueda de la luz interior que ilumina desde dentro, “creando destellos de sentido y conocimiento en el objeto representado” es algo que, según la comisaria de la exposición, Matamoro comparte con el Greco.

  • Marina Núñez (Palencia, 1966)

“El primer cuadro bueno que vi en mi vida fue el San Sebastián, 1577-80, de la catedral de Palencia”. La obra de Marina Núñez tiene muchos puntos de contacto con la del maestro griego, probablemente el central sea la voluntad de representar aquello que se sitúa más allá de lo que se ve.

  • Pablo Reinoso (Buenos Aires, 1955)

Entrelazamientos, cuerpos con tensiones cruzadas, la desestructuración y retorcimiento como imagen evocadora de la fragilidad del ser humano, todas propuestas del Greco presentes en el trabajo de Pablo Reinoso.

  • Montserrat Soto (Barcelona, 1961)

En los paisajes de Montserrat Soto la imagen se convierte en algo inquietante es como si desaparecieran las referencias espaciales. Sus escenas producen una tensión casi inexplicable,  “una sensación física y mental que, desde mi punto de vista empareja los paisajes del Greco con los suyos”. Así explica la comisaria de la exposición el impacto que causa la obra de Soto en el que la contempla.

  • Darío Villalba (San Sebastián, 1939)

Figura central del arte español del siglo XX, su trabajo es un exponente del arte más expresivo y desgarrado de su generación. Los personajes que elige son sujetos que viven en los límites de lo humano, rozan la barrera que separa lo real de lo irreal, como ocurre con los del Greco, situados siempre tanto en un aquí como en un más allá.

RESTAURACION

Como parte de las actuaciones del Centenario, la Fundación El Greco 2014 ha colaborado en la restauración de El Expolio (Catedral de Toledo), La Coronación de la Virgen (Monasterio de Guadalupe, Cáceres) y La Adoración de los Pastores, del Colegio del Patriarca (Valencia). Así mismo, ha colaborado en la adecuación de la Iglesia y Sacristía del Hospital Tavera y en la restauración y nuevo montaje de la Sacristía de la Catedral.

Fundación El Greco 2014            

Para organizar la celebración del IV aniversario del fallecimiento del Greco se creó la Fundación El Greco 2014.  Su Presidencia de Honor la ostentan SS.MM. los Reyes de España y es una institución pública constituida por iniciativa de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Arzobispado de Toledo. También participaron en su constitución el Ayuntamiento de Toledo, el Cabildo de la Catedral y la Diputación Provincial. Forman parte de su Patronato la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y algunas de las más relevantes instituciones culturales españolas e internacionales, como el Museo del Prado, las Reales Academias de la Historia y de San Fernando, el Metropolitan Museum de Nueva York y la National Gallery de Washington. Cuenta con una Comisión Ejecutiva, órgano encargado de la elaboración de los planes de trabajo y los proyectos y de su ejecución una vez aprobados por el Patronato, así como de las funciones que se determinan en el artículo 24.7 de los Estatutos.

La gestión de las acciones de patrocinio se realiza mediante un Consorcio integrado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el de Hacienda y Administraciones Públicas, la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, el Ayuntamiento de Toledo y la Diputación Provincial de Toledo. También dispone de un Comité Asesor que ejerce funciones consultivas.

La Fundación está presidida por Gregorio Marañón, Paloma Acuña es la Coordinadora General y Jesús Carrobles es el Director General.

 

 

6 Responses to “El Greco, como nunca visto”

  1. Louise

    Dic 3rd, 2013

    ¡Qué interesante! Gracias por toda esta información.
    El Greco es uno de los grandes artistas de la Historia.

  2. Rafael

    Feb 23rd, 2014

    Muy valiosa informacion , gracias ¡

  3. juan perez lopez

    Mar 14th, 2014

    Desde hace mucho tiempo he sentido fascinación por la obra de El Greco. El que ahora Toledo se haya volcado en la celebración del 400 aniversario es encomiable en grado sumo, y siempre he lamentado que se prestase poca atención a un pintor que admiran todos los artistas, sobre todo los impresionistas franceses, que conocieron sus obras. Cuando se visitan museos extranjeros y se encuentran cuadros del Greco, cabe pensar que ocurrió en España para que el Cardenal Niño de Guevara, El Laoconte, la Visitación de la Virgen y otros tantos, hayan peregrinado sin que nadie pusiese trabas a tal expolio.

  4. Dinorah

    Mar 18th, 2014

    Muy agradecida por esta artículo tan sólido y educativo. Necesitamos artículos de esta naturaleza para promover el interés por las artes y el desarrollo de la capacidad de análisis de las mismas. Con este artículo, además de actualizar nuestros conocimientos sobre el Greco, hemos podido valorar todo lo que puede aportar una persona que tiene una formación cualificada y un amor por el Greco. De nuevo gracias por ayudar a la población dominicana de esta manera.

  5. Albert Romero

    Mar 21st, 2014

    Super, , me gusta el greco.

  6. Nashla

    Mar 24th, 2014

    Me encanta. LIKE

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