Carlos Goico, en un mundo desconcertante.

por el 18/01/16 at 3:53 pm

Paisaje con agua

Paisaje con agua

Carlos Goico y un mundo desconcertante.

Por Fernando Casanova y Llaca

 

La vida a veces se ceba en algunos seres de forma atroz. No les deja respirar bien, no les deja ser. Eso pareció ser la vida de Carlos Alberto Goico, un artista que se dedicó a pintar para ser feliz y no sabemos si alguna vez lo pudo ser. Vivió de muy joven en la calle 19 de marzo, donde le conocí, luego en el manicomio, muchas veces en la calle y, al final de su vida, en la calle Sánchez, donde logró tener una especie de taller-hogar-tugurio, desde donde sonreía como incrédulo de los avatares de su vida.

Paisaje de verano

Paisaje de verano

Paisaje de otoño

Paisaje de otoño

 

Goico ha dejado una obra importante, extraña, perturbadora en muchos casos, pero sobre todo impactante por su total libertad. Conceptos fundamentales del arte como la línea, la perspectiva, el volumen, el movimiento o la expresión, son tratados con la naturalidad del que siempre ha pintado y no le ve mayores problemas. Hizo de su arte una forma de expresar en imágenes la realidad incomprensible y en constante transformación que le tocó vivir. Goico hizo una de las mejores y más amplia producción del expresionismo abstracto en nuestro país. Su condición de excluido social y de las “élites de artistas” le permitía ver desde una perspectiva distinta a la que estamos acostumbrados. Sufrió el menosprecio de quienes sufren del obstáculo de no poder disfrutar de las obras de arte porque sólo esperan de ellas lo que están acostumbrados a recibir. Pintó unas formas muy parecidas a las de Georg Baselitz en sus “tableaux russes”, pero al derecho. Y casi al igual que Baselitz, Goico recibió el reconocimiento tarde, muy tarde, ya muerto.

Payaso. Acrílica sobre tela

Payaso. Acrílica sobre tela

Fiesta cromática. Col. Casanova-Aizpún

Fiesta cromática. Col. Casanova-Aizpún

 

El coleccionista y marchante de arte estadounidense Thomas Connelly lo ve como “…Carlos Goico, the infamous counter-culture Dominican artist who died in 2009, is just now being discovered by the artistic elite of the Dominican and Caribbean art world. After being disparaged both personally and artistically his whole life for living and painting on the streets of the Colonial Zone in Santo Domingo, Goico is finally being recognized as one of the finest artists of his time…”

 

Singular y solitario, sólo se sumaba a otros para compartir un cigarrillo, un trago de ron, o para ofertar su trabajo a precio de un café con leche en La Cafetera de la calle El Conde. Nunca buscó deliberadamente las transgresiones, él era así. La suya fue una aventura personal basada en un principio: Pintar lo que no se ve, para vivir, mientras llega la muerte. Sus personajes son de fisonomía cortada, casi idos del cuadro, casi buscándolo a él, porque siempre andaba en otro mundo. Sus escenas no se ven, rondaban en el ambiente que se creaba cuando te ofrecía su último trabajo, y entonces la situación se convertía en un momento surrealista atroz. Era la belleza de la obra ofertada, la miseria física desdentada que te sonreía esperando unas monedas, pero a quien sentías tan manso, tan tierno y, tan lejos.

Goico. Oleo sobre tela

Goico. Oleo sobre tela

 

Su paleta siempre fue feliz, acertada en cada matiz, y le interesaba más el arte que la cultura. Los soportes de sus obras, casi siempre desastrosos. Papeles de muy mala calidad, cartulinas empapadas en café, o en sábanas robadas en moteles de mala muerte. Esa precariedad en los soportes hace que quienes posean sus obras deban reentelarlas o protegerlas de alguna forma. En mi caso, perdí definitivamente la “Catedral con cúpula” y ni siquiera una foto le hice, pero permanece en mi recuerdo, en los de Inés, en los de mi casa y en éstas líneas. Cada divinidad crea a su imagen y semejanza ¿cuál divinidad habrá creado a Goico?

Rey de oro. Col. Aponte-Mendez

Rey de oro. Col. Aponte-Mendez

Carlos Goico

Carlos Goico

 

Inés Aizpún escribió el día de su muerte que “Carlos Alberto Goico tuvo una vida difícil. Dura. Artista de extrema fragilidad personal, había sufrido la terrible impresión de ver morir a su madre, doña Gina, atropellada en un accidente de tránsito. Todo cambió desde entonces. Un amigo que le quería desde la infancia, le regaló recientemente el tomo de la colección de Danilo de los Santos en el que éste cataloga a Alberto Goico como “Una individualidad marcada por el infortunio… poseedor de una calidad enigmática…” Se sintió absolutamente feliz. Que su trabajo fuera recogido en esta obra era un reconocimiento importante en una carrera artística llena de altibajos y dificultades personales. Alberto veía los colores que los demás no vemos. Pintaba desde el alma y la imaginación. Su Catedral de Santo Domingo tenía cúpula. Sus payasos no hacían reír -amedrentan- y su rey Momo, casi desnudo, gordinflón y todo azul, es tan solemne que hace tomarse el Carnaval absolutamente en serio. Alberto había encontrado refugio en la Ciudad Colonial, esa parte de la ciudad que todavía se pasea a escala humana y en la que los frágiles encuentran siempre un rincón donde vivir y un vecino amable. Pintaba, y saludaba entre lienzos a los amigos que pasaban por delante de su estudio. Algunas de sus últimas obras son flores bellísimas, manchas de color intenso que buscan la belleza por la belleza. Él, que padeció tanto por insistir en ser feliz como era, se queda con nosotros a través de su Arte.”. Goico 6

Payaso de oro con los ojos maquillados.

Payaso de oro con los ojos maquillados.

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Vínculo a la página sobre Carlos Goico:

http://www.carlosgoico.com

 

Vínculo a una interesante página sobre Goico:

¿Quién es Carlos Goico?

http://whoiscarlosgoico.tumblr.com

 

Carlos Goico “A fleeting glimpse”

By Thomas Connelly

“When I was a child I caught a fleeting glimpse

Out of the corner of my eye

I turned to look but it was gone

I can not put my finger on it now

The child is grown

The dream is gone”

David Gilmour, Roger Waters

At some point in our lives, most of us have caught a fleeting glimpse of Truth. We have pierced the veil of socialization, of a learned reality, of appearances, and we have experienced, if only for a moment, the starker reality of our existence.

Many artists, I believe, strive to relive and recreate this experience through their works of art. Through poetry, paintings, sculpture and literature.

For a very few, this insight is something rather more than a passing moment. Our mere glimpse of this world is in fact their milieu, their playground, where they truly live. We know many these people through their creations – famous paintings, poems and books.

Carlos Goico was one of these select few. The glimpse of a reality that we only fleetingly perceived as children was his natural and artistic world. A world populated by Clowns and Kings and Sacred Owls and Flowers and Bizarre Landscapes and, of course, Demons. Goico would reach for any material handy, anything that would make lines and shapes, in order to recreate the places and denizens of this world in great, visceral eruptions of form and color.

Perhaps a vagabond and perhaps too fond of rum and cigarettes. Perhaps uneducated in art and perhaps his technique was questionable. Nonetheless, the works of Carlos Goico have an undeniable impact. The first painting that I ever saw by him, after spending 10 years in the European art world, was a Still Life with Vase and Flowers. My reaction was almost physical…Blues, Reds, Flowers, wow!  Painted with fingers and painted the same way that I was viewing it…with his heart and soul. In an overly intellectualized art world, this was a much welcomed sensation. When have I felt like this before? While standing before the great masters in the Musee D’Orsay and the Pompidou Center. When you first see Starry Night in person, you know instinctively that the artist has taken you to a world that is both strange and recognizable. That you are experiencing a moment of clarity and truth. That is how Goico’s paintings make me feel. Well, many of them anyway.

The paintings and drawings and collages of Goico can be readily compared with those of the great European and North American Expressionists, Abstract Expressionists and Lyrical Abstraction artists. Goico had no formal training in art. His education was minimal. He suffered from mental illness and was frequently institutionalized. Therefore, I can not imagine how it came to pass that Goico and Karel Appel, for example, painted almost identical subjects in a similar style at almost the same time. Perhaps a shared consciousness, a reflection of the artistic and social conditions… Look at Goico’s abstract color schemes and see De Kooning. Look at his abstract figural portrayals and see Baselitz. The Dominican art critic Fernando Casanova recently noted in his blog ArteLibre to my great relief, the similarity between Baselitz and Goico, thereby allaying some of my doubts regarding this odd, parallel development. Basquiat, Klee, Hans Hofmann and Dubuffet. The list goes on. See my examples here and tell me what you think. Maybe I am crazy. A marginalized, vagabond, mentally challenged Dominican artist compared with the finest artists of the 20th century?

These photos give a general idea of Goico and his place in the artistic world.  To date he is almost unknown, except by fellow artists in Santo Domingo’s Colonial Zone and some loyal friends and collectors. This should and will change over time. His works deserve to be displayed and his audience expanded. I am an outsider here, but perhaps a breath of fresh air will help stimulate an awareness and appreciation of this fine artist.

Hopefully, a Carlos Goico Exhibition in 2013 can be arranged.  I will do my best to make sure it happens.

*Note: Carlos Goico died in 2009 at the age of 57. Every year on July 10, his birthday, people gather at his old studio on Calle Sanchez to honor his memory. Goico was homeless for much of his life. The studio/residence was provided to Goico by Isaac the owner of Falafel, a restaurant across the street. Falafel still has a room full of Goico’s paintings.

 

 

6 Responses to “Carlos Goico, en un mundo desconcertante.”

  1. Jazmin Cheng

    Jun 16th, 2012

    Que historia mas interesante

  2. Tony Espaillat

    Jun 17th, 2012

    Esta artículo tiene el alma de quien fue Carlos Goico… En lo particular pienso que si bien no fue un hombre feliz, vivió muchos momentos agradables; específicamente cuando Él quedaba satisfecho de alguna pintura o dibujo terminados… La felicidad consistía en el orgullo que sentía al enseñar su obra…”Mira que primavera, las flores ve?”, “Mira que cojuelo, wao”. Fueron muchas obras y todas muy auténticas.

    Para mi fue un placer haber sido su amigo.

  3. Sonia Read Hoepelman

    Jun 18th, 2012

    He pasado demasiado tiempo fuera de Santo Domingo y no había oído hablar de Carlos Goico. Su vida habrá sido difìcil, pero sus cuadros sugieren que él supo situarse por encima de sus miserias cotidianas para ser artista antes que nada. Me encantan sus payasos.

  4. angie

    Jun 29th, 2012

    WAO!!

  5. José otto

    May 20th, 2013

    Tuve el honor de conocer a Carlos goico, y la verdad que sus obras plasmaban su vida de tal manera q cada uno de sus cuadros era único, una especie de poesía…. Su escape del mundo en que vivimos..
    Poseo varias obras de este talentoso pintor y cada vez que las veo veo un pedacito de el………El grande Goico

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