El Autorretrato: ¿Espejo mentiroso?

por el 01/06/13 at 10:00 am

EL AUTORRETRATO

Fernando Casanova y Llaca

Ramón Oviedo

 

Dice Antonio López,Tomelloso 1936, que todo lo que hacemos es un autorretrato. En cada gesto, en cada obra, en cada día se nos ve lo que somos, lo queramos o no. En las manifestaciones del arte el autorretrato ha sido una constante. Quizás debido a la facilidad que da el dibujarse uno mismo frente a un espejo, sin tener que poner a alguien a posar horas y horas; pero es en la pintura, y en especial en el dibujo, donde se ha hecho más visible esta forma de expresión.

Lápiz o carboncillo en manos va saliendo el autorretrato, esa arcilla de Dios en la que se moldea la propia imagen. Y es que el más sincero, o el más falso, de todos los retratos es el autorretrato. En el autorretrato se plasman las ideas que el artista tiene sobre sí mismo, sus fantasías y la colocación de su propia imagen dentro de su sociedad. Como el caso de Miguel Ángel, que se autorretrata en el Juicio Final de la Capilla Sixtina, mientras es rescatado del Infierno Eterno por San Bartolomé. Aprovechaba así Miguel Ángel su talento de pintor y sus influencias vaticanas para retratarse a si mismo en la búsqueda de la salvación, pero de la que sólo obtiene una máscara, un pellejo, una imagen exangüe.

Antonio López.

Existe otro autorretrato, uno muy famoso, el más rebuscado, es el retrato de alguien que no aparece en el retrato directamente sino a través de un espejo al fondo, y en el que lo que se ve es el autorretrato del pintor, Velázquez, aparentando unos 40 años, cuando en verdad tenía 57 para esa fecha. Es “Las meninas” de Diego Velázquez.

Las artes, desde un punto de vista general, así como las religiones y las ciencias, parecen más bien desesperados intentos por imponer un sentido a nuestras vidas, tan efímeras como insensatas muchas veces. Si las representaciones científicas tratan de controlar nuestra vida material sobre la Tierra, las artísticas intentan lo mismo con nuestra vida emocional, espiritual, con nuestras pretensiones sociales y de permanencia más allá del ocaso.

La fotografía, ya casi aceptada como una manifestación de las bellas artes, se ha impuesto entre las herramientas que utiliza el ser humano para representarse, y es que los humanos somos aquello que de nosotros dicen nuestros retratos. Ellos van dejando nuestras fotohuellas, nuestras biografías sin textos.

Velázquez

Hay que volver a citar a Antonio López “Una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades.” Y si esa obra es tu vida, tu autorretrato, sabrás que se ha acabado cuando tus posibilidades de hacer las cosas que quieres se te hacen imposibles de realizar.

En la Galleria degli uffizi en Florencia existe toda una galería de autorretratos de pintores mundialmente famosos, que incluye a varios latinoamericanos, entre ellos nuestro Ramón Oviedo.

Durero es uno de lo que llamaríamos hoy  un “ególatra”, pues son muchos los autorretratos que se hizo. Ya sea para perfeccionar su técnica, o por puro hedonismo. Sea por lo que fuere, los autorretratos de Durero son los retratos más hermosos y técnicamente impecables que se han creado.

Edward Hopper hizo de su autorretrato un referente del hombre con sombrero, casi el ideal del buen americano.                                                                                                                                                                                                                                                                Ramón Oviedo ha hecho del autorretrato una de sus características como pintor. Tiene autorretratos de todo tipo, realistas, abstractos, o expresionistas. Cuando le

Durero

pregunté por qué se hacía tantos autorretratos, me contestó “Es que es lo más fácil, porque poner a posar a alguien por horas es un poco complicado, así que cojo un espejo y comienzo a dibujarme…”. Esta respuesta deber ser la más común para todos los que han dedicado horas y horas al estudio del dibujo y la pintura.

Edward Hopper

LAS MUJERES FRENTE AL CABALLETE

Sofonisba Anguissola

Lavinia Fontana

Joanna Woods-Marsden ha hecho uno de los pocos estudios sobre las mujeres autorretratándose, este trabajo está en el imponente libro que hizo el Museo del Prado titulado “El Retrato del Renacimiento”. Dice Woods-Marsden que “En el Renacimiento, la creatividad artística pertenecía al dominio del varón, del que las mujeres estaban excluidas, pues se suponía que carecían de la capacidad para crear. No obstante, Sofonisba Anguissola de Cremona, a la que tanto elogia Vasari, fue reconocida entre sus pares como la primera mujer pintora que dominaba una “profesión masculina”. Procedía además de noble cuna, por lo que tenía ya la posición social a la que sus colegas masculinos aspiraban. Tampoco perjudicó su causa el poseer un físico agradable y una gran inteligencia. No obstante, la aspirante a la profesión artística perteneciente al género femenino debía evitar que se la relacionase con el lujo o la vanidad, pues podría sugerir que era una mujer de dudosa virtud. De acuerdo con ello, en sus muchos autorretratos, Sofonisba Anguissola viste un sombrío vestido negro, con mangas granates, sin joyas, el pelo severamente recogido y atado en una trenza en la nuca, conforme al modelo de calidad, discreción y modestia que se exigía a una dama del Renacimiento.

Autorretrato. Kilpatry Montes De Oca

Autorretrato. Kilpatry Montes De Oca

Elsa Núñez

 

Autorretrato. Fernando Casanova

 

 

 

 

 

 

En el Autorretrato junto al caballete, pintando “La Virgen y el Niño”, Sofonisba resolvió el problema del autorretrato de un artista del sexo femenino. ”Lavinia Fontana -1552-1620- siguió a Sofonisba. Lavinia era hija de un pintor, y fue la primera artista profesional de Italia, ya que Sofonisba nunca cobró dinero por pintar. Hizo dos pequeñísimos autorretratos, casi para que no se vieran, lo que correspondía con la modestia y humildad que debían demostrar las mujeres en aquella época.

Autorretrato. Kenia Brea

Localmente Elsa Nuñez se ha usado a sí misma como modelo y básicamente su obra es una compilación de autorretratos.Kenia Brea ha usado el espejo para aprender la técnica y hay varios de sus autorretratos en colecciones. Hulda Guzmán, con su gran autenticidad y destreza ha hecho un autorretrato que nos deja con muchísimas preguntas, pero que demuestra su dominio del dibujo y la pintura. O toda la fuerza y belleza del autorretrato de Kilpatry Montes de Oca.

Autorretrato. Hulda Guzmán

 

2 Responses to “El Autorretrato: ¿Espejo mentiroso?”

  1. Jorge A. Solano

    Ago 14th, 2012

    Me gusta el autorretrato de la portada, esa mujer o hombre es valiente de retratarse asi.

  2. Hortensia

    Ago 15th, 2012

    Nadie puede verse a si mismo como realmente es, so pena de caer en d ¿epresión. Hay que inventarse un alter ego, para retratarse o para salir de la cama cada mañana.

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